lunes, 10 de mayo de 2010

Lord Byron


Anoche soñé que nuestro amor regresaba,
y es dulce el decirlo, ese mismo sueño
era más dulce en su fantasía
que si por otros corazones yo ardiese,
pues ningunos otros ojos como los tuyos podrían destellar
en la salvaje realidad del éxtasis.



Entonces no me hables, no me hagas evocar,
las horas que, aunque desaparecidas para siempre,
aún pueden restituir un sueño placentero,
hasta que tú y yo seamos olvidados,
e inertes e insensibles estemos, como la lápida
desmoronada que diga que ya no volveremos a ser nunca.

5 comentarios:

  1. Cuando nosotros nos separamos.
    Me encanta que te encante :)

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  2. Ahora que cambias la entrada, también el título xD
    (L) No me hagas evocar (L)

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  3. Eso de no volver a ser nunca... será difícil.
    Pero ahora tú lo tienes mucho más fácil que antes.

    Te quiero.

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  4. El día menos pensado, la ilustro en Amor Prorsum. ; D

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